Dónde vender ropa de segunda mano: las tiendas más conocidas y plataformas más rentables
Si tienes el armario a reventar, no eres la única persona: muchas prendas se quedan sin usar durante años por compras impulsivas, cambios de talla o por acumular básicos repetidos. La buena noticia es que hoy tienes más opciones que nunca para vender ropa de segunda mano: desde apps donde pones precio prenda a prenda, hasta tiendas que seleccionan y te pagan, e incluso alternativas por kilos cuando quieres vaciar rápido.
¿Por qué acumulamos tanta ropa innecesaria? ¿Cuál es la solución?
Acumulamos ropa por tres motivos muy comunes: compramos por tendencia (y pasa rápido), guardamos “por si acaso” y nos da pereza clasificar. La solución práctica es dividirlo en 3 montones:
- Vender (prendas actuales, en buen estado y con marca/tipo demandado).
- Donar (ropa correcta pero con poca salida de venta).
- Reciclar/textil (muy usada, rota o manchada).
Así decides mejor dónde vender ropa de segunda mano sin perder tiempo con prendas que no se van a mover.
Las mejores plataformas online para vender ropa de segunda mano
Vinted
Suele funcionar muy bien para ropa en buen estado y de marcas conocidas. La clave aquí es que el comprador busca “chollos” y variedad: cuantas más prendas subas bien presentadas, más probabilidades de ventas recurrentes tendrás. Consejo rápido: crea lotes (por tallas o estilo) para mover más volumen.
Wallapop
Muy útil para ventas en mano y para prendas “especiales” (abrigos, zapatillas, bolsos) o para quien prefiere negociar. Si tu objetivo es vender rápido, ayuda poner un precio algo más competitivo y responder mensajes con agilidad.
Tiendas físicas que te compran tu ropa usada directamente
Aquí conviene aclarar algo importante: no todas las tiendas “de segunda mano” compran. Muchas solo venden, otras trabajan a comisión/depósito (te pagan cuando se vende) y otras aceptan donaciones. Antes de ir, mira sus condiciones (web/Instagram o una llamada rápida).
HUMANA con precencia en Granada, Madrid y Barcelona
Humana es muy conocida por sus tiendas de segunda mano en varias ciudades españolas, incluida Madrid, Barcelona y Granada.
Eso sí: normalmente su modelo se basa en recogida/donación y venta social, más que en “te pago por tus prendas”. Si lo que buscas es sacar dinero, quizá no sea la opción; si buscas dar salida responsable a ropa en buen estado, sí.
CantraBanda
En el caso de ContraBanda, su enfoque se centra en la circulación de objetos usados, mercadillos y trueques, y su propia comunicación deja claro que no se plantea como un lugar para “llevar ropa y que te paguen” sin más.
Si te interesa, úsala como opción para donar/intercambiar o participar en actividades puntuales del barrio, más que como tienda de compra directa.
Ropero Vintage
Aquí hay mucha variación según la tienda concreta: algunas tiendas vintage compran por selección y otras trabajan en depósito. Como el nombre “Ropero Vintage” puede referirse a negocios distintos según la ciudad, lo mejor es confirmar sus condiciones antes de preparar la bolsa (qué marcas aceptan, temporada, si pagan al momento o a comisión).
Otras tiendas de ropa de segunda mano
Si tu prioridad es vender en tienda física, busca términos como “compraventa”, “depósito” o “segunda mano premium”. Y ten en cuenta que muchas tiendas:
- Aceptan solo ropa de temporada (otoño/invierno o primavera/verano).
- Seleccionan por estado (sin bolitas, sin descosidos, sin manchas).
- Priorizan prendas con salida (vaqueros, abrigos, zapatillas, bolsos, básicos).
Vender ropa segunda mano al peso: cuándo compensa
La venta al peso (por kilos) puede ser útil si quieres vaciar armario rápido y no te compensa fotografiar y subir prenda a prenda. Suele aplicarse a lotes grandes y el precio depende de calidad, tipo de prenda y cantidad. Hay empresas que valoran la ropa por peso y fijan mínimos de kilos o condiciones por volumen.
Regla simple: más dinero = más tiempo (venta por prenda); menos tiempo = menos dinero (por lotes o al peso).
Consejos clave para vender tu ropa con éxito
- Clasifica con honestidad: si no la comprarías tú, no la vendas como “excelente”.
- Limpia y plancha lo justo: la presentación marca la diferencia.
- Fotos claras (luz natural): frontal, espalda, etiqueta/talla y detalle de defectos si los hay.
- Describe con datos útiles: talla real, medidas, composición, estado.
- Pon precios realistas: mira prendas similares vendidas (no solo publicadas).
- Apuesta por lotes: para básicos, ropa infantil o prendas de poco valor unitario.
- Sé constante: subir de 5 a 10 prendas a la semana suele funcionar mejor que subir 50 de golpe y desaparecer.


